¿Qué es una fintech?

La expresión fintech es un término anglosajón que proviene de la unión de las palabras «finance» (finanzas) y «technology» (tecnología). Dentro del sector fintech existen empresas dedicadas a la gestión de inversiones de forma pasiva, también denominadas roboadvisors como Finizens o Indexa Capital. También podemos encontrar empresas dedicadas a medios de pago como Gocardless, cambio de divisas como Ebury o plataformas de crowdlending como Mintos.

La Asociación de Empresas Fintech & Insurtech de España reúne a las principales empresas de diferentes verticales así como a empresas del sector insurtech, término anglosajón que proviene de la unión de las palabras «insurance» (seguros) y «technology» (tecnología).

Sandbox Fintech

Sandbox regulatorio Fintech

El término sandbox es un término anglosajón que proviene de la unión de las palabras «sand» (arena) y «box» (caja) y hace referencia a un arenero, es decir, un entorno seguro donde los niños pueden jugar y experimentar. En el mundo fintech, un sandbox es un entorno de pruebas cerrado y supervisado por las instituciones regulatorias. El objetivo es poder experimentar de forma segura con proyectos basados en modelos de negocio que aún no tienen regulación propia. 

Reino Unido, uno de los países a la vanguardia de la disrupción financiera tiene un sandbox regulatorio desde 2016 y más de 100 startups del sector fintech han aprovechado la iniciativa impulsada por la  Financial Conduct Authority (FCA). Dicho organismo, equivalente a la CNMV de España, publicó un informe en 2015 explicando las necesidades de contar con un sandbox regulatorio.

En España, la propuesta de un un sandbox regulatorio ha recibido el apoyo general de la banca, inversores, asociaciones del sector fintech y supervisores. El pasado 22 de febrero de 2019 el Consejo de Ministros aprobó el Anteproyecto de Ley para la transformación digital del sistema financiero. Sin embargo, debido a la convocatoria de elecciones generales del 28 de abril y la disolución de las Cortes, se ha detenido su tramitación. El siguiente paso es someterlo al dictamen del Consejo de Estado y el próximo Gobierno tendrá que decidir si presenta o no el proyecto para su tramitación parlamentaria.